ANA MARIA SILVA CAMPO


historiadora y autora | Entendiendo el pasado de américa latina


El libro

En la Cartagena de Indias colonial, la esclavitud y el comercio de personas africanas esclavizadas moldearon la riqueza de la ciudad, sus barrios y su jerarquía social. Ese mismo comercio moldeó también el mundo que encontró la Inquisición española cuando llegó allí en el siglo XVII.El tribunal actuaba mediante la acusación y el castigo. Acusaba a personas de brujería, herejía o conducta inmoral, y si las declaraba culpables, parte del castigo incluía la confiscación de sus bienes. En 1632, los inquisidores arrestaron a Teodora de Salcedo y a otras quince mujeres afrodescendientes que habían sido esclavizadas. La Inquisición las acusó de brujería, les confiscó sus casas y las subastó entre hombres de ascendencia católica. Al mismo tiempo, algunos de los comerciantes de esclavos más poderosos de la ciudad no sufrieron consecuencias, al menos por un tiempo, aunque muchos eran sospechosos de practicar el judaísmo en secreto. La Inquisición ayudó a decidir quién perdía su fortuna y quién ascendía dentro de la élite de Cartagena.A partir de registros financieros poco estudiados, The Inquisition's Gambit sigue el rastro de las personas atrapadas en este sistema, así como de las casas, la ropa, los muebles, las joyas y otros bienes que cambiaron de manos. El libro muestra cómo los juicios del tribunal ayudaron a construir el orden social y económico de Cartagena mediante el castigo selectivo, la confiscación y la redistribución.


disponible en inglés


SOBRE LA AUTORA

Ana María Silva Campo creció en Colombia y se formó como historiadora en la Universidad de los Andes, donde aprendió paleografía: la habilidad de leer manuscritos centenarios cuya letra, ortografía y abreviaturas apenas se parecen a la escritura moderna.
Siempre le ha atraído el mundo físico del pasado: las ciudades donde siglos de vida dejaron huellas en calles y edificios, y los objetos que sobreviven a quienes los poseyeron. Cartagena de Indias la había cautivado mucho antes de convertirse en el tema de su investigación: una de las ciudades coloniales más hermosas de América, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con murallas de piedra, iglesias y el antiguo palacio de la Inquisición española, todo frente a una bahía caribeña y envuelto en historias de ataques piratas.
Pero Cartagena también fue, durante buena parte del período colonial, el principal puerto legal de entrada de africanos esclavizados a la América del Sur española, una historia que ella no terminó de ver con claridad hasta que dejó Colombia para hacer sus estudios de posgrado.
Durante una estancia de investigación en España, como parte de su doctorado, encontró algo que no esperaba: los registros financieros de la Inquisición. Los historiadores de la Inquisición suelen trabajar con documentos judiciales, juicios de fe, expedientes de procesos por herejía o conducta inmoral: fuentes cargadas de testimonios y drama humano. Los registros financieros son, en comparación, más áridos, pero están llenos de objetos: casas, ropa, sábanas, muebles, joyas. Registran el contenido de las casas que la Inquisición confiscó a personas acusadas de apartarse de la doctrina y la moral católicas. Entre estas personas había mujeres que habían comprado su propia libertad tras haber sido esclavizadas. Sus pertenencias terminaron catalogadas por una institución situada en el centro de uno de los puertos más importantes para el comercio de personas esclavizadas hacia América.
¿Cómo se entrelazaron las historias de la Inquisición y la esclavitud en Cartagena?
Silva Campo responde esta pregunta en The Inquisition's Gambit, fruto de más de una década de investigación.Es profesora de historia en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, Estados Unidos


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